La Comisión Europea ha propuesta una revisión de la norma comunitaria
sobre peajes para camiones que permitirá a los Estados miembros incluir
en el cálculo de las tarifas no sólo los costes de construcción y
mantenimiento de las carreteras, sino también los costes
medioambientales.
La
denominada 'directiva euroviñeta' establece una serie de criterios
armonizados para calcular los peajes pero no obliga a los Estados
miembros. Cada país es libre de decidir si introduce o no este tipo de
tasas y en qué carreteras. La norma sólo se aplicará a los camiones de
más de 3,5 toneladas, y no a los vehículos privados. El Ejecutivo
comunitario espera que entre en vigor en 2011.
El
vicepresidente de la Comisión y responsable de Transportes, Antonio
Tajani, señaló que el objetivo de la norma es aplicar al transporte por
carretera el principio de "quien contamina, paga". A su juicio, la
nueva directiva favorecerá "una utilización más eficaz del sistema de
transportes, y una reducción de los daños al medio ambiente y de la
congestión".
La aplicación de la directiva permitirá, según el
Ejecutivo comunitario, reducir un 8% el consumo de combustible y las
emisiones de efecto invernadero. En este sentido, Tajani aseguró que la
norma es también una respuesta a la subida de los precios del
combustible pese a que aumentará los peajes para los transportistas.
Favorece a los países de tránsito
La
revisión de la norma sobre peajes favorece los países de tránsito
-especialmente Alemania, Austria y Francia- que buscan limitar los
problemas de congestión y medioambientales aplicando estas nuevas
tasas.
La directiva actual, que data del año 2006, ya permite
variar las tarifas de los peajes en función del grado de contaminación
de los vehículos, la hora del día (hora punta o valle), el día de la
semana (laborable o festivo) o la estación del año. Además, la norma
obliga a la Comisión a presentar, dos años después de su entrada en
vigor, un modelo para internalizar los costes medioambientales.
Por
ello, la propuesta presentada por el Ejecutivo comunitario permitirá
que a la hora de calcular los peajes no sólo se tengan en cuenta los
costes de infraestructura, sino también los costes externos, como la
contaminación, el ruido y la congestión. Ello permitirá aplicar tarifas
diferenciadas según los vehículos y los tramos de carretera. No se
incluyen otros costes externos como el cambio climático o los
accidentes.
La norma también contempla un método común de
cálculo de los peajes "claro" y "transparente" para evitar
discriminaciones según la nacionalidad de los camioneros, según la
Comisión. Los peajes se recaudarán a través de sistemas electrónicos.
Tajani
explicó que resulta muy difícil saber cuál será el aumento de precio de
los peajes que provoque el nuevo sistema porque depende de muchos
factores. Sin embargo, apuntó que un camión estándar utilizado en
circunstancias normales deberá pagar cinco céntimos de euro más por
kilómetro que en la actualidad.
Infraestructuras alternativas
Los
Estados miembros que utilicen este método deberán notificarlo a
Bruselas. La Comisión quiere que los ingresos que se obtengan de estos
peajes se dediquen al I+D para fabricar vehículos más limpios o a la
construcción de infraestructuras alternativas.
El
vicepresidente del Ejecutivo comunitario dijo que estos nuevos peajes
"incitarán a las empresas de transporte a utilizar vehículos que
cumplan las normas anticontaminación más recientes, a reducir lo máximo
posible el retorno vacío de sus camiones y a planificar mejor sus
operaciones para minimizar los trayectos en las rutas más expuestas a
la contaminación y a las horas punta".
La Comisión propuso
también un paquete de medidas para reducir un 50% el ruido provocado
por los trenes de mercancías. El resultado será, según Bruselas, que en
2014 un total de 16 millones de ciudadanos en toda la UE se
beneficiarán de una menor contaminación sonora. En la actualidad, los
vagones viejos son los principales responsables del ruido, por lo que
el Ejecutivo comunitario propondrá modificar las reglas comunitarias
para fomentar el uso de vagones con sistemas de frenado que hagan menos
ruido.
info : el economista