España no ha recibido con agrado la propuesta
presentada esta semana por la Comisión Europea de aumentar hasta 5
céntimos de euro el precio de los peajes en el transporte por carretera
para vehículos de más de 3,5 toneladas."Nuestra
característica geográfica es la de un país periférico y, por tanto,
aceptando y compartiendo al 100% la intención de la Comisión de reducir
la emisión de gases contaminantes, se ha de tener en cuenta que una
remodelación de la euroviñeta de este tipo perjudica a España más que
al resto de nuestros socios", confirmaron a AFP fuentes del Ejecutivo
español."Y nos perjudica a nosotros más que a otros no sólo por
ser geográficamente periféricos, sino también por las características
de la mayor parte de nuestras exportaciones por carretera, que son
hortofrutícolas, que necesitan de un transporte más rápido y que cuenta
con unos márgenes menores para hacer frente a costes adicionales",
añadieron.Otra de las razones invocadas por las autoridades
españolas para oponerse a la remodelación de la euroviñeta es el
impacto que podría tener sobre la inflación, que en junio llegó a 5,1%,
la mayor de la zona euro."El problema no es sólo que se aumente
el precio de los peajes, el verdadero problema es que los
transportistas españoles serán los que más lo tengan que pagar, y esto
conlleva el peligro de que se repercuta en el precio final de los
alimentos, lo que aumentará más la inflación", insistieron.Las
asociaciones ecologistas, sin embargo, no comparten la opinión del
Gobierno español y señalan que tan periférica es España como Finlandia
o Alemania."Hablar en estos términos es practicar una doble
moral: por un lado se apuesta por las energías renovables y verdes y en
cuanto llega el momento de aplicar el principio de que quien contamina,
paga, enseguida se recula", señalan desde Greenpeace.Con la
remodelación de la directiva euroviñeta', Bruselas busca disminuir la
contaminación acústica y ambiental, reducir la congestión de las
carreteras y "conseguir a la larga la utilización de vehículos más
eficientes", manifestó esta semana el comisario europeo de Transportes,
Antonio Tajani.El rechazo es más duro en los sectores más directamente afectados, los transportistas profesionales españoles."Los
camioneros españoles somos los que peor lo vamos a pasar con una medida
como ésta, que no hace sino seguir la línea marcada por las últimas
modificaciones legislativas, que sólo han introducido elementos de
rigidez en nuestra actividad y la hacen cada día más difícil", señaló
Dulsé Díaz, portavoz de la Confederación Española de Transporte de
Mercancías (CETM).
Info : AFP Google