IGNACIO CEPEDA, PRESIDENTE DE GUITRANS (PATRONAL GUIPUZCOANA DEL TRANSPORTE)Dos
meses después de la huelga del transporte, Cepeda afirma que las 54
medidas acordadas con el Gobierno apenas están arañando la grave
situación que vive el sectorIgnacio Cepeda repasa detenidamente
en su despacho los acuerdos alcanzados con el Gobierno que hace casi
dos meses pusieron fin a una controvertida y mediática huelga del
transporte. Lo hace minuciosamente, intentando, preocupado, hacerse
entender. «De los 54 puntos, apenas se han cumplido algunos. Nos hemos
quedado a mitad del camino. Hay que avanzar mucho más y buscar la
implicación de todas las instituciones», subraya. El presidente de
Guitrans (Asociación Guipuzcoana de Empresas del Transporte) cree que
la crisis económica que vive el país puede acabar dando el golpe de
gracia al sector. «Lamentablemente, si no se mejoraran en las próximas
semanas los acuerdos, el conflicto se puede reproducir», avanza.- Han pasado casi dos meses desde el final de la huelga del transporte. ¿Ha cambiado algo? -
No hemos avanzado casi nada. La situación del sector reventó en su día,
y en estos momentos sigue siendo muy grave. No sabemos a dónde nos va a
llevar. Y más si cabe, viendo la crisis que tiene el país. Muchísimas
cosas de las 54 medidas que propuso el Gobierno y muchas de las que
propuso Guitrans no se han llevado a cabo. Los acuerdos firmados entre
el Ministerio de Fomento, las organizaciones mayoritarias del Comité
Nacional de Transporte por Carretera y los cargadores fueron
insuficientes. - ¿Cómo les está afectando la crisis? - Para
empezar no hay mucho trabajo. Sinceramente, el transporte necesita una
reestructuración. En Francia, por ejemplo, hasta junio de 2008, 1.128
empresas del transporte habían cerrado. En España, el número de
disoluciones de empresas en el sector del transporte terrestre se ha
incrementado en un 38,56%. Pero hay más. En el último año -de junio de
2007 a junio de 2008- el precio del combustible ha experimentado una
subida del 37%. Teniendo en cuenta que el gasóleo supone una media del
36% en los costes de explotación, el aumento en los costes globales por
el concepto del combustible, se sitúa en el 13,3%. Durante este mismo
periodo el aumento de tarifas ha sido totalmente insuficiente, lo que
representa un recorte importante de márgenes, al que hay que añadir el
recorte en la demanda y la reducción en la facturación debido a las
normativas sociales aprobadas en los últimos meses.- ¿Y entonces, qué ocurre con los acuerdos adoptados con el Gobierno? - Pedimos la implicación de todas las instituciones. Hay que seguir negociando los acuerdos. - De las 54 medidas que se firmaron con el Gobierno, ¿cuáles se han aplicado? -
Bueno. Para empezar hay que aclarar que muchas de esas medidas serían
efectivas con cambios en la redacción, implicando al cargador. Entre
los acuerdos figura el establecimiento de una cláusula para los
contratos de transporte que permita revisiones periódicas de acuerdo
con la evolución de los precios de gasóleo. Esta medida, ineludible,
para garantizar la supervivencia de las empresas, no plantea algo
imprescindible a nuestro juicio a tenor de las características del
sector, que es la obligatoriedad de aplicación de la misma, sobre todo
teniendo en cuenta que el sector del transporte por carretera es muy
débil, extraordinariamente atomizado, con pocas empresas fuertes,
capaces de hacer valer una negociación de tarifas, que resulte rentable.- Las medidas incluían una mayor cuantía en concepto de paralización. -Pero
no establece ningún sistema regulado que obligue al cargador a pagar
esta paralización. La situación de dominio de las empresas es tal que
hay ocasiones en que tienen que ir dos veces a una empresa para cargar,
o esperar varias horas, con la consiguiente reducción de rentabilidad
sobre las tarifas pactadas.- Una de las principales reclamaciones del sector era la obligación de pagar las facturas en 30 días. ¿Se está haciendo? -
Se estableció un interés en el caso de que transcurran más de 30 días
desde la entrega de las mercancías. Pero no se concreta cómo se va a
obligar a las empresas cargadoras, que tienen una posición dominante, a
pagar estos intereses. De hecho la Ley 3/2004 se publicó en el BOE de
30/12/04, entró en vigor al día siguiente y hasta el momento no ha
tenido ninguna efectividad, por lo que requiere una modificación que
regule que las empresas pagadoras se vean obligadas al pago a 30 días,
estableciendo una responsabilidad penal en caso de no hacerlo, como se
está tramitando en otros países.- ¿La principal laguna es que las órdenes ministeriales aprobadas como ayudas al sector no son vinculantes para los tribunales? -
El hecho de que las medidas adoptadas residan exclusivamente en una
relación mercantil, que se ha demostrado adversa para el sector del
transporte, no augura buenos resultados a estas medidas. Tampoco ayuda
el hecho de que, de momento, estos puntos se regulen por medio de
órdenes ministeriales que, en principio, no son vinculantes para los
tribunales, por lo que la exigencia de cumplimiento de cualquiera de
los aspectos recogidos en la misma en los juzgados, tiene un incierto
futuro en cuanto a las posibilidades de prosperar. Si no hay un decreto
con una penalización si el cargador no cumple los acuerdos, estamos en
inferioridad. El cargador puede decidir que no tiene ninguna obligación
y que si no se aceptan sus condiciones... Pero, además, hay otros
acuerdos insuficientes.- ¿Por ejemplo? - Si bien es verdad que
en los acuerdos se han mejorado las condiciones de acceso al cese de
actividad, quedan todavía temas para mejorar, como por ejemplo que no
se prevean ayudas para las empresas en quiebra que tengan que abandonar
el sector después de haber empeñado todo su patrimonio. Y es que ésta
es una de las carencias fundamentales de los acuerdos, no se reconoce
en los mismos una realidad palmaria y es que el sector está en
situación de crisis.- Otra de sus reclamaciones era la reducción de
las cotizaciones a la Seguridad Social y diferir los pagos. Esto último
parece que se está haciendo. - En materia de Seguridad Social las
medidas acordadas distan muchas de las que requiere un sector en
crisis. Si bien es cierto que contemplan un aplazamiento de las
cotizaciones a la Seguridad Social de 24 meses y unas reducciones de
escala diferente, en función del tamaño del vehículo, no se aproximan a
las reducciones solicitadas y resultan insignificantes. En esos
acuerdos, tampoco se recoge un compromiso firme de modificar el
reglamento 561/2006 de manera que se pueda realizar el descanso semanal
a los doce días de conducción, remitiéndonos el acuerdo a que se
apoyará ante la Comisión Europea.- Podemos seguir hablando de los
créditos ICO a las empresas, de las devoluciones del IVA... Pero antes,
aclare algo, ¿se ha cumplido algo? -Hay muchas lagunas para unos
acuerdos insuficientes que es preciso mejorar en las próximas semanas
si no queremos que el conflicto se reproduzca en un futuro inmediato.
Es por ello que desde Guitrans pensamos que es imprescindible seguir
trabajando en la mejora de los acuerdos alcanzados con el objetivo de
reordenar el sector y establecer un criterio de competitividad basado
en la rentabilidad empresarial. - ¿Fomento ha cerrado la puerta ya a las negociaciones? -
Tenemos la esperanza de que a través de nuestros organismos autonómicos
podamos canalizar ciertas peticiones. Hay que dejar claro que la
situación es muy grave. Yo llevo 40 años en el sector y es una de las
épocas más duras que he conocido.-¿Podemos estar en vísperas de una nueva huelga del transporte, si la situación continúa como está? -Lamentablemente
puede suceder si no hay ayudas. En los acuerdos con el Gobierno, nos
hemos quedado en la mitad del camino. Hay que avanzar mucho más y
buscar la implicación de todo el mundo. - ¿La huelga, entonces, se cerró en falso? - Sí. Se han aprobado normas sin pedir la opinión del sector y así han salido. - Han decidido pedir el apoyo de las instituciones. ¿También reclamarán el apoyo de Diputación y Gobierno Vasco? -
Necesitamos su implicación. Tenemos prevista una reunión en septiembre
con todas las instituciones vascas para hacer frente a la crisis y
mejorar las condiciones del transporte. En esa reunión, trataremos los
puntos que afecten a las instituciones de aquí.- ¿Por ejemplo? -
Ayudas directas para superar esta crisis. Hay comunidades como Galicia,
Cataluña, Castilla La Mancha y la Comunidad Valenciana que han
articulado ayudas destinadas a la implantación de sistemas de seguridad
y mejoras medioambientales. Por cada autorización de transporte que
disponga la empresa, adjudican mil euros. Eso en Euskadi no lo tenemos.
También pedimos ayudas para la renovación de flotas con vehículos más
ecológicos y seguros, que mejoren así el rendimiento.- Una de sus reivindicaciones históricas ha sido la de ampliar las áreas de descanso para los transportistas. -
Se ha hecho una norma sobre las horas de conducción y no se ponen los
medios para que los transportistas puedan aparcar el camión cuando se
cumple su horario. Hay una falta de infraestructuras grandísima. Habrá
que poner áreas integrales para que los profesionales puedan aparcar y
tengan restaurantes, salas de ocio, tiendas de alimentación y seguridad.- ¿Ahora no las hay? -
No hay un control adecuado y con garantías de las áreas de descanso.
Hay un fondo de dinero en Bruselas par aquellos países que deseen hacer
un área integral y se lo hemos comunicado al Gobierno Vasco para que
acelere la solicitud de esos fondos. Eso sin hablar de que muchas
empresas se están viendo obligadas a trasladarse a otras zonas debido a
la problemática que tenemos con el suelo industrial.- Se refiere al precio, supongo. -
Necesitamos un acuerdo interinstitucional y empresarial para evitar la
deslocalización de empresas y el empobrecimiento de nuestro territorio.
Habría que ofrecer terrenos más asequibles. - ¿Cómo les está afectando las restricciones de circulación?
-Hay
que establecer un foro de debate entre el Gobierno Vasco y el sector. A
la misma hora que el resto de la industria trabaja con normalidad -a
las 3 de la tarde del día de Santiago, por ejemplo-, nosotros ya no
podemos circular por los corredores establecidos. Los tramos por los
que se prohíbe circular son los accesos a la frontera desde Andoain,
tanto por la N-1, como por A-8 y A-15. Esto provoca multas importantes
a profesionales que tienen su base en la zona afectada por estas
restricciones. Tan sólo intentan llegar a su destino.
Info : Diario Vasco