El presidente de la Federación Valenciana de Empresarios Transportistas
(FVET), Francisco Corell advierte de que la situación generalizada "es
muy mala". Hace unas semanas, el congreso de la confederacion nacional
celebrado en Santiago de Compostela pintó un futuro muy negro para el
sector, pues las empresas transportistas han constatado una caída
''impresionante" de la actividad y un desplome de los precios por
servicio a causa de que, al exceso de oferta que sufre el sector desde
hace varios años, se añade desde el pasado mes de febrero un progresivo
decrecimiento de la petición de servicios.La patronal del
sector estima que la crisis pone en jaque al 15% de la flota. En España
hay cerca de 500.000 vehículos dando servicio de carga y descarga de
material, de los que cerca de 75.000 están vinculados a empresas de la
Comunitat Valenciana. "Al problema del incremento de costos que
veníamos padeciendo desde que el petróleo comenzó a encarecerse se ha
incorporado la ausencia de faena para todos, justo en el momento en que
la mayoría de empresa ha realizado una importante inversión para
actualizar su flota", explicó Corell.Las carreteras de la
Comunitat, así como las de buena parte de España, se están vaciando. La
actividad ha descendido en general, y especialmente lo está sufriendo
el comercio terrestre, mucho más caro que el generado por vía marítima,
donde cada unidad productiva transportada sale más rentable. Las
empresas dedicadas al transporte en carretera representan al 80% del
sector, mientras que el otro 20% queda en manos de los autónomos, el
eslabón más débil de la cadena al ser los que disponen de menor
capacidad de endeudamiento y de reacción ante una crisis como la actual.La
crisis afecta a todos, si bien algunos están sufriendo la tempestad
financiera sin el más mínimo abrigo, como es el caso de los
transportistas especializados en la construcción o en el sector de la
automoción. En la carga y descarga de automóviles también se viven
niveles de gravedad, y los que se encuentran en peor situación son
aquellos negocios especializados en la importación de automóviles, que
sufren la vuelta a casa sin carga en sus camiones porque la contracción
de la demanda a nivel mundial se ha cebado con algunos países, España
entre ellos, según fuentes del sector. "La actividad está
desequilibrada y hay transportistas, como los dedicados a la
alimentación, que están notando poco una situación que a otros les está
arruinado", explicó Corell, quien señaló que nadie en el sector duerme
tranquilo a causa de la "incertidumbre que genera el desconocimiento de
lo que pasará mañana".La cantidad de toneladas transportadas
por las carreteras valencianas durante la primera mitad del año
descendió en 8.500 millones de toneladas respeto al mismo periodo de
2007, en lo que supone el primer descenso en diez años del volumen de
carga y descarga, como ya adelantó LAS PROVINCIAS según fuentes del
Ministerio de Fomento. El desplome de la actividad se refrenda a través
de las tasas de IMD (Intensidad Media Diaria) de tráfico en las
autopistas de peaje de la Comunitat. En el sector Tarragona-Valencia,
el IMD total (turismo y vehículos pesados) bajó en el primer semestre
del año un 11,8% de media respecto al mismo periodo de 2007. En el
sector Valencia-Alicante, la intensidad descendió un 7,5%. En cuanto al
transporte pesado, los IMD de Tarragona-Valencia y Valencia-Alicante,
cayeron más del 10%. Las provincias