Camiones incendiados.- Amenazas por teléfono 17/11/2008
La Guardia Civil extremará la vigilancia en las áreas de servicio y en
los estacionamientos habituales de camiones, especialmente en horas
nocturnas, para tratar de evitar nuevos sabotajes. El instituto armado
abrió una investigación para tratar de esclarecer la autoría de los
daños causados en un buen número de cabezas tractoras y semirremolques
de vehículos pesados que se están registrando desde hace meses en
Galicia.
La pesquisa incluye en especial los dos últimos sucesos
relacionados con camiones -ocurridos en Vilalba en menos de una semana-
y que afectaron a una empresa de Narón y a otras dos de la capital
chairega. Se trata del incendio de dos remolques, cargados de hierro,
en la explanada de estacionamiento de un restaurante, cuando los
chóferes dormían en las cabinas, y de los pinchazos de 68 ruedas de
seis vehículos pesados, que estaban estacionados en las inmediaciones
de la estación de autobuses de Vilalba. Uno de los transportistas
vilalbeses recibió una llamada telefónica a su móvil con amenazas.
El
presidente de Fegatramer, Alfonso Parga, que calificó los actos
vandálicos contra los camiones de «terrorismo», reclamó una mayor
vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad y que la investigación
se lleve hasta las últimas consecuencias. «E se alguén -advirtió- ten
que ir ó cárcere que vaia». Parga recordó que el jueves por la tarde
mandó sendos escritos a la directora xeral de Transporte, María del Mar
Chao, y al delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras,
pidiéndoles que actúen para poner freno a esta situación.
Alfonso
Parga reconoció que la oleada de actos de este tipo en el sector está
relacionada, sin lugar a dudas, con la falta de trabajo. «Cando sobra
traballo para todos -dijo- non pasan estas cousas». El presidente de
Fegatramer insistió en que quemando camiones y pinchando ruedas «non se
solucionan os problemas que apreman ao sector». «Non entendo -apostilló
en referencia a los transportistas asalariados- que se xogue coa vida
de persoas que están gañando o pan para poder alimentar ás súas
familias».
En este sentido, volvió a reclamar una actuación
contundente a las autoridades competentes en esta materia. «Isto
-apostilló- teno que cortar quen o ten que cortar, buscando e vixilando
máis».
La Guardia Civil no descarta, al menos de momento, ninguna
hipótesis en la investigación abierta. No trascendió si existen
indicios de relación entre los dos sucesos de Vilalba o si por el
contrario no tienen ninguna conexión.
Fuentes del sector del
transporte consultadas apuntaron que coinciden dos circunstancias en
estos sabotajes, las esperadas venganzas derivadas del paro del mes de
junio, que, al igual que en ocasiones anteriores, suelen prolongarse
durante meses, y la crítica situación que atraviesa el sector por la
reducción de cargas. La falta de trabajo recrudeció la guerra de
precios a la baja entre los propios transportistas. Muchos han tenido
que parar vehículos y otros están circulando con tarifas incluso
inferiores a las de hace unos meses, que llevaron al paro patronal para
poder conseguir unos ingresos con los que afrontar sus compromisos
financieros con los bancos.
En el gremio se habla de rencillas entre
transportistas derivadas de que unos consiguieron entrar en empresas
cargadoras con las que antes estaban relacionados otros.