El sabotaje del que fueron objeto varios camiones la pasada semana en
el municipio lucense de Vilalba se investiga con un tratamiento "de
crimen organizado" en el uso de los medios de investigación, según
destacó hoy el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras. "Se le está dando un tratamiento a las
investigaciones como si fuera un ataque de crimen organizado", destacó
Ameijeiras, al tiempo que aclaró que la investigación no tendrá el
tratamiento habitual como si fuera un tema aislado. En este
sentido, el delegado reiteró que se están tratando estos ataques como
"un asunto importante" e insistió en que "tiene tratamiento de crimen
organizado", lo que permite, entre otras cosas, realizar intervenciones
telefónicas e "investigaciones profundas" para esclarecer estos hechos.
Ameijeiras matizó que se trata de ataques que están "provocados" y que
detrás existe un "comportamiento mafioso, por lo que la respuesta
policial será de esa índole, como si fuera un ataque de auténtico
crimen organizado".CONVENIO Las declaraciones del
delegado del Gobierno se produjeron tras la firma de un convenio con la
fundación Azkar, vinculada al fútbol-sala, para incidir en la
reinserción de los reclusos de cinco centros penitenciarios de Galicia
a través del deporte. Este acuerdo va a posibilitar la
presencia de técnicos del equipo de Liga Nacional de Fútbol-Sala en los
centros para desarrollar jornadas técnicas y de convivencia y disputar
partidos amistosos. De este modo, se pretende impulsar y potenciar el
aprendizaje del fútbol sala como contribución al desarrollo de las
actividades de los internos, además de promover la práctica del deporte
con una orientación prioritariamente formativa y de integración social
penitenciario. Europapress
De este modo, según puntualizó Ameijeiras en declaraciones a los medios
de comunicación, así se quiere esclarecer unos hechos "provocados" con
un "comportamiento mafioso". En los sabotajes fueron destrozadas
sesenta ruedas de camiones y ardieron también remolques de otros dos
vehículos, cargados con material siderúrgico, cuando los conductores
dormían en su interior.